
La feria termina y empieza la parte que más se descuida. Los contactos están calientes durante pocos días; después, cada persona vuelve a su rutina y tu conversación se diluye entre muchas otras. Un seguimiento rápido y ordenado es lo que convierte una feria en oportunidades.
1. Ordena los contactos el mismo día
Antes de que se mezclen, clasifica cada contacto: oportunidad clara, interés a madurar o solo información. Anota lo hablado, quién decide y el siguiente paso acordado. Regístralo todo en un sitio común; un CRM ayuda a ordenarlo.
2. Responde en los primeros días
Escribe pronto a cada contacto, empezando por las oportunidades claras. Un mensaje personal que recuerde la conversación y cumpla lo prometido vale más que un correo masivo de «gracias por visitarnos».
3. Propón un siguiente paso concreto
Una llamada, una visita, una demostración, una propuesta o una presentación a más personas de su empresa. Con fecha. Sin siguiente paso, el contacto se enfría.
4. Cuida el interés a medio plazo
No todos están listos para comprar. A esos contactos, mantenlos informados con contenido útil y vuelve a contactarlos cuando tenga sentido, sin saturarlos.
5. Mide y aprende
Unas semanas después, revisa cuántas conversaciones han avanzado a reuniones o propuestas, qué tipo de contacto ha respondido mejor y qué cambiarías para la próxima feria. Te ayudará cómo medir si tu prospección funciona.
Errores habituales
- Dejar pasar semanas antes del primer correo.
- Enviar el mismo mensaje a todos.
- No asignar un responsable a cada contacto.
- Medir la feria por las tarjetas y no por las oportunidades.
Cómo te ayudamos
Con IBD Ferias preparamos tu agenda antes de la feria y te ayudamos después con el seguimiento de las oportunidades. Para la preparación, lee cómo preparar una feria internacional.